Es típica pregunta de mozuelo.
Quizás algún resabio de niñez.
La postrera señal de inmadurez
del diamante que yace en el subsuelo.
No alcanza para premio de consuelo
la cuasi relación, ingravidez.
Una amistad con golpes de revés.
Par de peces mordiendo el mismo anzuelo.
Vía de escape, pozo sin salida.
Función de circo cuyo fin asombre.
Páramo tropical, misión suicida.
Nos sigue el gusto por ponerle nombre.
¿acaso somos calles o avenidas?
¡seamos solo la mujer y el hombre!