Con una rata el gato mata el rato.
por el susto se esconde tras arbusto.
La sigue por olfato y cierra el trato.
Y mengua con la lengua fino gusto.
Pluma de pato cerca de su plato
es vista como pista sin disgusto
del inmediato nuevo candidato.
Paseo de recreo menos justo.
De ágil tacto es contacto en el acuario
y con su nadador recién extinto
es repentino trino un emisario.
Sigue el sonido oído en el recinto.
Halla el confesionario del canario
y por instinto algún sabor distinto.
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