Catalógame solo como un acto
de herejía o simple indisciplina,
que no se rige por el mismo pacto,
que enturbia tu manera cristalina.
Archívame en aquel recodo exacto
de mi anterior y lúgubre inquilina
que espera con chispero hacer contacto
en donde todo huele a gasolina.
Y dale un tratamiento a mis cenizas,
mézclalas con arena y con cemento.
Ponle gotas de lágrimas postizas.
Deshazte de mi voz y de mi acento.
Aplástalos con rocas bien macizas.
Transforma mi final en un evento.
Última edición: