tyngui
Poeta que considera el portal su segunda casa
La insinuación en la medida justa y el brazo estremecedor que paraliza lo irreal, ha dictado que la nada se recueste sobre un halo de muerte entre las sombras.
Mientras tanto un anhelo estereoescéptico buscará infragmentar fuertes soledades instauradas bajo la ira del silencio. Descomponiendo estructuras desmedidas acercándolas a un costado desarticulado del estupor.
Al punto de pensar en que la volatilización abstracta de la imaginación, fue degenerando partículas de angustias resguardadas dentro de sometimientos desmembrados y reconvertibles en la inexactitud ordinaria a través de los tiempos.
Extremando deproyecciones obsoletas, imprecisas. Siempre el abdicar promueve viejas intolerancias, desfasajes crónicos y sutilezas incomprendidas, que intentarán deconstruir cada muestra ambivalente generada por los incómodos sentidos de la construcción mental para seguir combatiendo a la realidad.
Mientras tanto un anhelo estereoescéptico buscará infragmentar fuertes soledades instauradas bajo la ira del silencio. Descomponiendo estructuras desmedidas acercándolas a un costado desarticulado del estupor.
Al punto de pensar en que la volatilización abstracta de la imaginación, fue degenerando partículas de angustias resguardadas dentro de sometimientos desmembrados y reconvertibles en la inexactitud ordinaria a través de los tiempos.
Extremando deproyecciones obsoletas, imprecisas. Siempre el abdicar promueve viejas intolerancias, desfasajes crónicos y sutilezas incomprendidas, que intentarán deconstruir cada muestra ambivalente generada por los incómodos sentidos de la construcción mental para seguir combatiendo a la realidad.