Poso mi rostro
a un costado de mi brazo,
sobre el suelo,
el piso frío;
indiferente y callado;
afuera verano.
Y casi no encuentro
el ritmo del día,
casi ya hay hambre.
De objetivo floreciente,
de nuevas alfombras
en mi mente.
La tarde está cerrando
sus puertas;
lo saben mis pies,
que cansados me olvidan.
Me ignoran
atacando a mi prosa.
Me inclinan...
a un costado de mi brazo,
sobre el suelo,
el piso frío;
indiferente y callado;
afuera verano.
Y casi no encuentro
el ritmo del día,
casi ya hay hambre.
De objetivo floreciente,
de nuevas alfombras
en mi mente.
La tarde está cerrando
sus puertas;
lo saben mis pies,
que cansados me olvidan.
Me ignoran
atacando a mi prosa.
Me inclinan...