Solaribus
Poeta veterano en el portal
Aquieta el viento
las mudas hojas
de la tarde
al borde
de las sombras
el corazón
aprieta
no encuentra
ni desea
el reposo
es asombro
lo que alumbra
imaginar
otro cielo
tal vez
desconocidoes beso
lo que anida
en cada roce
es temor
aquellas nubes
y aun así
la oscuridad
disuelve
su espesuraen los ojos
de los árboles
en la cordura
meridiana
de tus labios
que enceran mi piel
al abrigo
de tu lengua
la voz es ruego
para que ese agua
sea
lluvia
(ya nunca másque une
océano horizonte)
y se curen
las grietas
de la tierra
y los cuerpos
sean puentes
y las bocas
mariposas