Alan

Alan

Mis dos alas de cristal se astillaron
el río de mis venas congelado
mas mis ojos son soles apagados
de tanto mi angelito ellos lloraron.

En mis labios besos marchitaron
en mis brazos congoja ha anidado
y mis pechos de néctar tan hinchados
al no verte de pena se secaron.

Si supieras el dolor que me acompaña
al acariciar mi vientre tu nido
no querer despertar cada mañana

sin poder oír de nuevo tus latidos
que mi sangre, mi piel se siente extraña
vivir y aceptar que has partido.


 
Última edición:
Alan

Mis dos alas de cristal se astillaron
el río de mis venas congelado
mas mis ojos son soles apagados
de tanto mi angelito ellos lloraron.

En mis labios besos marchitaron
en mis brazos congoja ha anidado
y mis pechos de néctar tan hinchados
al no verte de pena se secaron.

Si supieras el dolor que me acompaña
al acariciar mi vientre tu nido
no querer despertar cada mañana

sin poder oír de nuevo tus latidos
que mi sangre, mi piel se siente extraña
vivir y aceptar que has partido.


El lamento de amor, se convierte en nostalgia cuando la ausencia se hace presente. Muy bien trabajado el tema en estos versos. Soneto de resonancias clásicas. Un placer el recorrer estas letras. Un cordial abrazo.
 
Alan

Mis dos alas de cristal se astillaron
el río de mis venas congelado
mas mis ojos son soles apagados
de tanto mi angelito ellos lloraron.

En mis labios besos marchitaron
en mis brazos congoja ha anidado
y mis pechos de néctar tan hinchados
al no verte de pena se secaron.

Si supieras el dolor que me acompaña
al acariciar mi vientre tu nido
no querer despertar cada mañana

sin poder oír de nuevo tus latidos
que mi sangre, mi piel se siente extraña
vivir y aceptar que has partido.


La pérdida resuena en tus melancólicos versos estimada poeta. Me llamó la atención el título de esta composición. Mi hermano se llama así. Un gusto volver a tus letras, un gran abrazo.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba