Hagmos poesía
Enredo mis piernas con tus piernas,
te clavo mis uñas en la espalda,
mis labios se pierden en tu cuello,
te abrazo, te rasguño, te deseo.
Y meto mi boca entre tu boca,
enredando tu lengua con mi lengua,
en un beso apasionado que transporta,
que enloquece, que ahoga y que sofoca.
Yo muy presto te amarro con mis brazos,
queriendo dominarte con mi fuerza,
te arrastro lentamente hacia la alcoba,
apagando tu resuello y tu protesta.
Sintiendo que esta cerca ya el momento,
mi cuerpo se prepara a su encomienda,
y se expande por debajo de mi ropa,
sensacion que me incita y te provoca.
Mas en vuelo veloz tu te rebelas
y en la lucha me tumbas en la cama
y me abrazas y me besas, me deseas,
exitada como una fiera en brama
A la luz de una vela que titila,
acentuando las siluetas y las sombras,
me arrinconas y me cortas la salida,
y me enredas a tu cuerpo y te me montas,
yo me dejo seducir por tus instintos,
abandono mis ideas y mis complejos,
solo cierro mis puños, mis sentidos,
y me enciendo con la llama de tus besos.
Unos dedos buscando los botones,
otro dedo silenciando los gemidos,
y por el piso ruedan pantalones,
tu vergüenza, mi camisa y tu vestido.
Tú me haces sentir en tus entrañas,
el pulso acelerado de tu vientre,
y una cadena de orgasmos se desata...
me abrazas, me rasguñas y me muerdes.
Al sentir que tus ansias se desbordan,
como un manantial cayendo al río,
mi control naufraga ya sín rumbo
y en tu mar, tembién yo me vacío.
En un intento por doblegar mi impulso,
amarras tus labios en mi cuello,
y una marca me dejas de recuerdo,
con un poco de dolor y de recelo.
Me revuelco tratando de escaparme
y me río y me enredo en el esfuerzo,
me abandono y otra vez a tí me entrego
envuelto en el aroma de los cuerpos.