Manuel Bast
Poeta que considera el portal su segunda casa
Negruzca golfante que levantas vuelo,
truncando destinos en la infame suerte,
tu canto es presagio de luctuoso duelo,
de malos agüeros, de miseria y muerte.
Fulgente demonio color de Asmodeo,
transita en un cielo nublado; impaciente,
buscando en mi amada saciar su indolente
propuesta del Dios del soñar, ¡de Morfeo!,
Brindando a la muerte su pico malvado,
con siete demonios por vil compañía,
luctuosos cantares, graznares y antojo.
Maldita vetusta, colmaste de abrojo,
el pórtico blanco del lar en que un día
Echaste al marojo su cuerpo ... callado.
truncando destinos en la infame suerte,
tu canto es presagio de luctuoso duelo,
de malos agüeros, de miseria y muerte.
Fulgente demonio color de Asmodeo,
transita en un cielo nublado; impaciente,
buscando en mi amada saciar su indolente
propuesta del Dios del soñar, ¡de Morfeo!,
Brindando a la muerte su pico malvado,
con siete demonios por vil compañía,
luctuosos cantares, graznares y antojo.
Maldita vetusta, colmaste de abrojo,
el pórtico blanco del lar en que un día
Echaste al marojo su cuerpo ... callado.
Autor: Manuel Bastidas Mora /Venezuela
Copyright ©/Todos los derechos reservados
Copyright ©/Todos los derechos reservados
Última edición: