Manuel Bast
Poeta que considera el portal su segunda casa
¡Bien me acuerdo! ¡Hace diez años
y era una tarde serena!
¡Yo era joven y entusiasta;
pura, hermosa y virgen ella!
Estábamos en un bosque,
sentados sobre una piedra,
mirando, a orillas de un río,
como temblaban las hierbas.
JUAN CLEMENTE ZENEA
y era una tarde serena!
¡Yo era joven y entusiasta;
pura, hermosa y virgen ella!
Estábamos en un bosque,
sentados sobre una piedra,
mirando, a orillas de un río,
como temblaban las hierbas.
JUAN CLEMENTE ZENEA
Recuerdo de mi niñez,
primer amor que encadena,
primer amor puro y limpio,
¡Yo y mi adorada sirena!
¡Bien me acuerdo! ¡Hace diez años
y era una tarde serena!
Tejimos dos corazones
con hojuelas de Barcella,
y al despuntar el ocaso
parió la luna más bella,
¡Yo era joven y entusiasta;
pura, hermosa y virgen ella!
Con un Bayam por cobijo
y grillos tocando cedra,
¡Hice de sus pechos muros!
¡Hizo de mis manos hiedra!
Estábamos en un bosque,
sentados sobre una piedra.
!Que bella que fue la tarde!
Viendo retozar las ciervas,
mientras que sus cervatillos
se acercaban sin reservas,
Mirando, a orillas de un río,
como temblaban las hierbas.
Autor: Manuel Bastidas Mora /Venezuela
Copyright ©/Todos los derechos reservados
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Juan Clemente Zenea y Fornaris. Escritor cubano, nacido en La Habana el 24 de febrero de 1832, se le reconoce haber ejercido gran influencia en la literatura cubana al retomar el Romanticismo, marcando una nueva línea en la poesía hispanoamericana. En prisión escribió 16 composiciones que fueron reunidas póstumamente bajo el título Diario de un mártir. Por sus ideales libertarios fue condenado a muerte y fusilado en La Habana el 25 de agosto de 1871. (Fuente Ecured.cu)
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