Poema del perdiguero

Te dejaste un puñal olvidado,

en el hogaño de este pecho;

y en el lecho de tu brial,

dejé caricias sin remuerdo.


Te dejaste una quemadura,

en la bruma del recuerdo;

discuerdo de si la escura,

permuta ardor por incienso.


Te dejaste la sonrisa,

que flordelisa al indefenso;

la dejaste benevolente e inofensiva,

marchitándose en mis tiestos.


Te dejaste en los rizos,

los mimos de un presunto;

y dejaste que se opaquen,

con el aleteo de tu vuelo.


Te dejaste en la deriva,

a un desamparado buscándote;

busca una perdiz blanca,

bajo el cielo nocturno.
 
Te dejaste un puñal olvidado,

en el hogaño de este pecho;

y en el lecho de tu brial,

dejé caricias sin remuerdo.


Te dejaste una quemadura,

en la bruma del recuerdo;

discuerdo de si la escura,

permuta ardor por incienso.


Te dejaste la sonrisa,

que flordelisa al indefenso;

la dejaste benevolente e inofensiva,

marchitándose en mis tiestos.


Te dejaste en los rizos,

los mimos de un presunto;

y dejaste que se opaquen,

con el aleteo de tu vuelo.


Te dejaste en la deriva,

a un desamparado buscándote;

busca una perdiz blanca,

bajo el cielo nocturno.
La belleza de este poema transciende al dolor que originan estas letras, Ellie... ¡Qué hermoso!
 
Te dejaste un puñal olvidado

en el hogaño de este pecho;

y en el lecho de tu brial,

dejé caricias sin remuerdo.


Te dejaste una quemadura,

en la bruma del recuerdo;

discuerdo de si la escura,

permuta ardor por incienso.


Te dejaste la sonrisa,

que flordelisa al indefenso;

la dejaste benevolente e inofensiva,

marchitándose en mis tiestos.


Te dejaste en los rizos,

los mimos de un presunto;

y dejaste que se opaquen,

con el aleteo de tu vuelo.


Te dejaste en la deriva,

a un desamparado buscándote;

busca una perdiz blanca,

bajo el cielo nocturno.

Está muy bonito el poema, Elli. Tiene unas figuras muy lindas. Un gusto pasar a leerte.
Saludo cordial. Azalea.
 
Te dejaste un puñal olvidado,

en el hogaño de este pecho;

y en el lecho de tu brial,

dejé caricias sin remuerdo.


Te dejaste una quemadura,

en la bruma del recuerdo;

discuerdo de si la escura,

permuta ardor por incienso.


Te dejaste la sonrisa,

que flordelisa al indefenso;

la dejaste benevolente e inofensiva,

marchitándose en mis tiestos.


Te dejaste en los rizos,

los mimos de un presunto;

y dejaste que se opaquen,

con el aleteo de tu vuelo.


Te dejaste en la deriva,

a un desamparado buscándote;

busca una perdiz blanca,

bajo el cielo nocturno.

nostálgicas líneas nos compartes...

abrazos.
 
POEMA RECOMENDADO

MUNDOPOESIA.COM


images


CON TODO EL CARIÑO DE MUNDOPOESIA.COM
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba