Nay
Poeta fiel al portal
Con el tiempo vas echando de menos lo que antes rehusabas.
Los momentos se vuelven tesoros enterrados en la memoria
y a veces hay un eco que devuelve señales para encontrarlos.
La belleza se descubre queriendo ser el mapa,
la luz que refleja el cristal se convierte en vórtice temporal.
Luchas para aceptar la finitud de la existencia,
queriendo y no queriendo poseer la eternidad.
Sabiendo de la necesidad de estar callados
si queremos escuchar el canto,
el contacto.
Sabiendo de lo inevitable de la despedida
te acongojas,
pero aún así aceptas un papel principal;
surge el valor del infinito en forma mortal.
Es hermoso, dices:
ver al tiempo devorar.
Los momentos se vuelven tesoros enterrados en la memoria
y a veces hay un eco que devuelve señales para encontrarlos.
La belleza se descubre queriendo ser el mapa,
la luz que refleja el cristal se convierte en vórtice temporal.
Luchas para aceptar la finitud de la existencia,
queriendo y no queriendo poseer la eternidad.
Sabiendo de la necesidad de estar callados
si queremos escuchar el canto,
el contacto.
Sabiendo de lo inevitable de la despedida
te acongojas,
pero aún así aceptas un papel principal;
surge el valor del infinito en forma mortal.
Es hermoso, dices:
ver al tiempo devorar.