Pedro Olvera
#ElPincheLirismo
Solo los árboles respiran con normalidad,
están en el bosque cobijando las hogueras de agua
o volando papalotes emplumados en el parque;
son libres,
corren en el tiempo con la prisa de lo duradero
y se quitan la ropa para vestir al otoño
y hacen el amor con caricias a señas.
Dentro del arca empieza a escasear la cordura.
El aire grosero es una sopa de muecas
que encharca los pulmones.
El espejo escupe las cucharadas de máscara frágil
y el plato lleno y el plato vacío
nos miran el hambre con ojos de soledad irremediable.
Allá afuera el sol esparce su urgencia
de nacer gritando flores entre las grietas del asfalto.
La voz limpia del río enfermo trepa la brisa
y le cuenta al monte lo que le contó al valle:
quizá pronto llegará el antídoto.
están en el bosque cobijando las hogueras de agua
o volando papalotes emplumados en el parque;
son libres,
corren en el tiempo con la prisa de lo duradero
y se quitan la ropa para vestir al otoño
y hacen el amor con caricias a señas.
Dentro del arca empieza a escasear la cordura.
El aire grosero es una sopa de muecas
que encharca los pulmones.
El espejo escupe las cucharadas de máscara frágil
y el plato lleno y el plato vacío
nos miran el hambre con ojos de soledad irremediable.
Allá afuera el sol esparce su urgencia
de nacer gritando flores entre las grietas del asfalto.
La voz limpia del río enfermo trepa la brisa
y le cuenta al monte lo que le contó al valle:
quizá pronto llegará el antídoto.
8 de noviembre de 2020