Lexema
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hace una semana
lo vi zambullirse al mar,
esconderse en las pestañas
de un horizonte incinerado
por su espalda fúlgida.
Y desde entonces hay llanto,
dolor y sufrir sin pausas
También hay espejos rotos
por doquier, infinidades de lágrimas
por su partida, por la vía dolorosa
Las aves, algodones mojados
se vuelven presas del frío,
los tejados vacíos
las ramas huérfanas de canto
y el alma del día se quiebra entre horas
Se ha hecho larga la demora
Una angustia de cielo, profunda;
insondable
Los tejados no aguantan, los
cerros se alizan el pelo hasta
llegar a los ríos, ya no tan sedientos...
Hace una semana o quizás más.
Tomó una gran bocanada y sin
mirar atrás se enterró en el mar
como quien se deja ahogar de desidia
ignorando el amor, la alegría entre niños jugando en los parques
El día y la tarde son uno mismo,
Las fronteras ya no existen
y da lo mismo cenar en la mañana
que el desayuno en la cama
a media noche. cuando inica el sueño
¿!Tanta sangre en los ojos tiene el cielo!?
No ha parado de llorar su soledad
y contagios da su tristeza
como niños con hambre
y madres sin tetas,
entre las hojas dormidas
de un árbol triste y olvidado.
lo vi zambullirse al mar,
esconderse en las pestañas
de un horizonte incinerado
por su espalda fúlgida.
Y desde entonces hay llanto,
dolor y sufrir sin pausas
También hay espejos rotos
por doquier, infinidades de lágrimas
por su partida, por la vía dolorosa
Las aves, algodones mojados
se vuelven presas del frío,
los tejados vacíos
las ramas huérfanas de canto
y el alma del día se quiebra entre horas
Se ha hecho larga la demora
Una angustia de cielo, profunda;
insondable
Los tejados no aguantan, los
cerros se alizan el pelo hasta
llegar a los ríos, ya no tan sedientos...
Hace una semana o quizás más.
Tomó una gran bocanada y sin
mirar atrás se enterró en el mar
como quien se deja ahogar de desidia
ignorando el amor, la alegría entre niños jugando en los parques
El día y la tarde son uno mismo,
Las fronteras ya no existen
y da lo mismo cenar en la mañana
que el desayuno en la cama
a media noche. cuando inica el sueño
¿!Tanta sangre en los ojos tiene el cielo!?
No ha parado de llorar su soledad
y contagios da su tristeza
como niños con hambre
y madres sin tetas,
entre las hojas dormidas
de un árbol triste y olvidado.