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Dime tú
velero
quien hecho de tierra
del que nacemos
se empapa por mares
no teme a lo truenos
que venga el viento
y rebane tu cuello
sostente del puño
del cual yo te empuño
ardamos de sal
y de continuos
cimientos
Dime tú
velero
quien hecho de tierra
del que nacemos
se empapa por mares
no teme a lo truenos
que venga el viento
y rebane tu cuello
sostente del puño
del cual yo te empuño
ardamos de sal
y de continuos
cimientos
Gran lenguaje prosopopéyico el que usted emplea, realmente reconfortante y progresivamente acongojante leer su obra. Felicidades, saludos afables, cuídese.
uff, bueno, que decir, que te haya gustado un escrito mio lo tomo como un respetable cumplido, he leído los suyos y su uso del lenguaje es admirable. Me atrevo a decir que tal vez, se debe que tenemos un distinto impulso, o combustible que nos incita a crear poesía.
Saludos, cuídate igualmente
uff, bueno, que decir, que te haya gustado un escrito mio lo tomo como un respetable cumplido, he leído los suyos y su uso del lenguaje es admirable. Me atrevo a decir que tal vez, se debe que tenemos un distinto impulso, o combustible que nos incita a crear poesía.
Saludos, cuídate igualmente
Coincido con usted, es curioso como en variadas circunstancias tenemos los ojos cerrados sobre un determinado sector mental o corriente de pensamiento y abiertos para otras similares, por ello al hallar a personas que piensan distinto siendo su intención noble, es bastante reconfortante en el sentido en que se puede aprender aún más de ellos. Personalmente al leer sus escritos parece darse ello, es decir, el vaso mío está a medias y el de usted prácticamente lleno, produciendo un entorno ubérrimo de nociones poéticas.
Saludos afables, cuídese.