Lirae
Poeta que considera el portal su segunda casa
Se me prendió la mirada en el ciprés
que sin testigo me señalaba el cielo.
Y me pregunté cuántos días veré el baile de mis amados sauces derramando sus lágrimas
y clamando al tiempo que mecen la vida.
Cuántos atardeceres podré enamorarme de las puestas de sol.
Cuántas noches más, podré sentir el frío cálido de las estrellas..
Cuántas jornadas más, vida,
sostendrás mi aliento,
me engañarás con pases inquietos,
con la ilusión enmascarada de que aún no es el momento.
Hoy, aunque la calma acaricia mi alma,
no la aleja de la realidad,
Solo es un bálsamo,
un opiáceo, más pasajero,
porque mi aliento y el de muchos,
recorre como vaho las aceras,
intentando guardar en el recuerdo
todas las heridas de la tierra para tener si fuera preciso
algo que contar cuando seamos polvo.
Cuando la oscuridad nos susurre una nana enamorada
que crédulos aceptaremos y descansaremos.
SHA.
Última edición:
