daniel amaya
Poeta fiel al portal
He perdido todo,
a ciegas busco luz recóndita
al filo de la conciencia mía,
en hoyos de mi alma
la oscuridad llama oídos obtusos,
el alma, en al alma mía,
en pisadas amañadas de polvo
la sangre se esparrama espesa,
el mundo esta ciego
por la espinas que mi esencia condena.
.
Los días de luz se posan
en crepúsculo gris
del olvido atado al tiempo largo,
muy largo como el telón nocturno.
¡Muero, el ocaso es eterno!
Muere, muere la esencia mía,
al sol lo devora la noche
como tinieblas rasguñando
los ojos del mundo,
las garras del dolor
lastiman heridas frescas.
He perdido todo,
la luz agoniza en invierno
y el manto de frío blanco
sepulta el calor del fondo,
no conozco mundo sin ti
ni lo siento como mío,
nada conozco sin ti,
ni presiento la vida mía
amada por siempre mía.
a ciegas busco luz recóndita
al filo de la conciencia mía,
en hoyos de mi alma
la oscuridad llama oídos obtusos,
el alma, en al alma mía,
en pisadas amañadas de polvo
la sangre se esparrama espesa,
el mundo esta ciego
por la espinas que mi esencia condena.
.
Los días de luz se posan
en crepúsculo gris
del olvido atado al tiempo largo,
muy largo como el telón nocturno.
¡Muero, el ocaso es eterno!
Muere, muere la esencia mía,
al sol lo devora la noche
como tinieblas rasguñando
los ojos del mundo,
las garras del dolor
lastiman heridas frescas.
He perdido todo,
la luz agoniza en invierno
y el manto de frío blanco
sepulta el calor del fondo,
no conozco mundo sin ti
ni lo siento como mío,
nada conozco sin ti,
ni presiento la vida mía
amada por siempre mía.