Ligiaalc
Poeta recién llegado
Incendios en las torres,
en la cúspide,
en la corteza,
en el raquídeo.
Fogata cerebral
que incita a la vida,
desprecia el suicidio.
Plumas del real
en las cabezas,
reales mas no de la nobleza,
ardientes, cuyos semblantes
en otros, causan sorpresa.
Ese incendio en la corteza,
guarda también oscuridad
en la espalda, en el torso,
en el corazón.
Cuervos detrás,
mas no arriba,
mente despierta,
que corazón olvida.
Pues, corazón yaces duro,
como los toques de Midas
y solo contienes cuervos,
oscuridad,
semblante distante,
jamás sobriedad.
Mente de fuego,
corazón oscuro,
dos contiendas
en pavimentos duros,
que nunca unidos,
y si unidos,
sellan la estática
propugnan acción,
y en esas dinámicas
alucina la destrucción.