Oona
Poeta recién llegado
En el hueco de la fundición
ya no habita el minotauro de fuego.
Laberinto cavernoso donde suena el eco de todas las veces que esperó ansiosa.
Después de tantas cabalgatas
sin conversación,
plena y solitaria
amplia se relaja,
envuelta en su viscosidad,
como un caldero repleto con todos los deseos del mundo.
Abismal como una cloaca, monstruosa y tierna
como una foca pequeña,
morena y peluda,
ancha la boca en su desborde, compaginando los genes
en el beso que te absorbe,
gime y cecea,
ácido fermento,
suspira en bocanadas
como un pez fuera del agua,
con la lengüita de fuera,
abierta pregunta,
expresa y saborea.
ya no habita el minotauro de fuego.
Laberinto cavernoso donde suena el eco de todas las veces que esperó ansiosa.
Después de tantas cabalgatas
sin conversación,
plena y solitaria
amplia se relaja,
envuelta en su viscosidad,
como un caldero repleto con todos los deseos del mundo.
Abismal como una cloaca, monstruosa y tierna
como una foca pequeña,
morena y peluda,
ancha la boca en su desborde, compaginando los genes
en el beso que te absorbe,
gime y cecea,
ácido fermento,
suspira en bocanadas
como un pez fuera del agua,
con la lengüita de fuera,
abierta pregunta,
expresa y saborea.
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