Volar

María Baena

Miembro del Jurado
Miembro del equipo
Miembro del JURADO DE LA MUSA
Un cansancio inmenso cae sobre mi,

una tristeza de plomo

se agarra a mi cuerpo

como un abrazo negro.



Me pesa el pecho al respirar

hasta que mis ojos se abren,

detrás de ellos .



Se levanta mi cuerpo y mi voluntad.



Dejo la cama atrás

y mis pies se atreven

a recorrer el pasillo.



El sillón inmóvil y callado

me recoge como una madre

y poco a poco la ventana aparece

delante de mi vista.



Como un imán,

la calle me llama;

con ella la vida se acorta,

se lleva el dolor.



Otra vez

salta la vida delante de mi

y es ligera y dulce.



El cuerpo es mas liviano

y el día se destapa;

nos hemos dado permiso

para volar

la vida y yo.
 
Un cansancio inmenso cae sobre mi,

una tristeza de plomo

se agarra a mi cuerpo

como un abrazo negro.



Me pesa el pecho al respirar

hasta que mis ojos se abren,

detrás de ellos .



Se levanta mi cuerpo y mi voluntad.



Dejo la cama atrás

y mis pies se atreven

a recorrer el pasillo.



El sillón inmóvil y callado

me recoge como una madre

y poco a poco la ventana aparece

delante de mi vista.



Como un imán,

la calle me llama;

con ella la vida se acorta,

se lleva el dolor.



Otra vez

salta la vida delante de mi

y es ligera y dulce.



El cuerpo es mas liviano

y el día se destapa;

nos hemos dado permiso

para volar

la vida y yo.


Que lindo ese despertar al vuelo de la vida....saludos luminosos desde el país de los cuentos!
 
Un cansancio inmenso cae sobre mi,

una tristeza de plomo

se agarra a mi cuerpo

como un abrazo negro.



Me pesa el pecho al respirar

hasta que mis ojos se abren,

detrás de ellos .



Se levanta mi cuerpo y mi voluntad.



Dejo la cama atrás

y mis pies se atreven

a recorrer el pasillo.



El sillón inmóvil y callado

me recoge como una madre

y poco a poco la ventana aparece

delante de mi vista.



Como un imán,

la calle me llama;

con ella la vida se acorta,

se lleva el dolor.



Otra vez

salta la vida delante de mi

y es ligera y dulce.



El cuerpo es mas liviano

y el día se destapa;

nos hemos dado permiso

para volar

la vida y yo.
Querida poeta María, es sublime. Empiezas con un tono abatido pero de a poco "sufres" la metamorfosis y todo se llena de luz, de puro amor al presente que es estar vivos para emprender el vuelo.
Muchas gracias por compartir esta maravilla. Va un abrazo cálido de humanidad.
 
Última edición:

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba