Ocridad

Algo

Poeta fiel al portal
Ocridad

(Ciudad Bolívar, 07.10.1989)



¿Cuánto tiempo llevará este gusto por lo ocre que guardan las cosas?

Clavos oxidados sobresaliendo en la madera.

Sarro: sangre mineral del pasado.

Las lluvias desembocaban en aleros ocres.


El sol agigantaba su parte amarilla

pero la luna

devolvía la ocridad.


Un anaranjado herido pende

mientras la próxima agua

lo circunda.


Me acostumbré a ver lo amarillo en el barro

en el marrón juvenil de la tierra húmeda

y aprendí a oler las aguas.


Adivinaba las lluvias desde entonces.

Una leve punzada en el pie izquierdo

que me obliga a ir más lento

me alerta.


Comienzo a cojear del lado de los ojos

y un camión de nostalgias se viene encima

inevitable

con una tristeza tibia

y una dulzura serena

dolorosa

que me tumba lento hacia el vacío.


¡Al desplumar los años se baja tanto!

y mi color

y sabor a ocre

se exhibe ante los idos


Aquellos que abandonaron tiempo hace


Los alejados del diario

de los gestos

y de las voces.


Se logra un redondo silencio:

que la caída

no logra perturbar.
 
Ocridad

(Ciudad Bolívar, 07.10.1989)



¿Cuánto tiempo llevará este gusto por lo ocre que guardan las cosas?

Clavos oxidados sobresaliendo en la madera.

Sarro: sangre mineral del pasado.

Las lluvias desembocaban en aleros ocres.


El sol agigantaba su parte amarilla

pero la luna

devolvía la ocridad.


Un anaranjado herido pende

mientras la próxima agua

lo circunda.


Me acostumbré a ver lo amarillo en el barro

en el marrón juvenil de la tierra húmeda

y aprendí a oler las aguas.


Adivinaba las lluvias desde entonces.

Una leve punzada en el pie izquierdo

que me obliga a ir más lento

me alerta.


Comienzo a cojear del lado de los ojos

y un camión de nostalgias se viene encima

inevitable

con una tristeza tibia

y una dulzura serena

dolorosa

que me tumba lento hacia el vacío.


¡Al desplumar los años se baja tanto!

y mi color

y sabor a ocre

se exhibe ante los idos


Aquellos que abandonaron tiempo hace


Los alejados del diario

de los gestos

y de las voces.


Se logra un redondo silencio:

que la caída

no logra perturbar.
Policromaticas sensaciones que viajan y se funden con el tiempo.
Mis sincera felicitación.
 
Ocridad

(Ciudad Bolívar, 07.10.1989)



¿Cuánto tiempo llevará este gusto por lo ocre que guardan las cosas?

Clavos oxidados sobresaliendo en la madera.

Sarro: sangre mineral del pasado.

Las lluvias desembocaban en aleros ocres.


El sol agigantaba su parte amarilla

pero la luna

devolvía la ocridad.


Un anaranjado herido pende

mientras la próxima agua

lo circunda.


Me acostumbré a ver lo amarillo en el barro

en el marrón juvenil de la tierra húmeda

y aprendí a oler las aguas.


Adivinaba las lluvias desde entonces.

Una leve punzada en el pie izquierdo

que me obliga a ir más lento

me alerta.


Comienzo a cojear del lado de los ojos

y un camión de nostalgias se viene encima

inevitable

con una tristeza tibia

y una dulzura serena

dolorosa

que me tumba lento hacia el vacío.


¡Al desplumar los años se baja tanto!

y mi color

y sabor a ocre

se exhibe ante los idos


Aquellos que abandonaron tiempo hace


Los alejados del diario

de los gestos

y de las voces.


Se logra un redondo silencio:

que la caída

no logra perturbar.


Se ve tan linda esa ocridad vista desde tus ojos de poeta.


Felíz de leerte enesta noche quieta.


Saludos insulares para ti.
 

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