Alejo Magno
Poeta recién llegado
Antiguo pez
muéstrate entero.
Desata el festival
de tus escamas.
Vuelca tu cabellera
de siglos de algas.
Invoca al que hace
nuevas todas las cosas.
Lejano veedor de mentes
e historias
ponte de pie
sobre esta generación perversa.
Huye del anzuelo
del viñador envidioso
que en silencio
mira
y copia
aquello que no entiende
y luego borra.
De la sirena que sueña
en el dolor
esclava del pulsar
de sus vicios.
Del anciano que llora
la muerte del amor
y se oculta en cobardía.
De aquel que todo lo examina
y clasifica.
Qué sabe nadie
que no ha visto jamás
todo el desierto
en una gota de agua.
Qué saben estas nuevas vidas
del asombroso cenit
de lo que ya no existe.
Cómo podrían valorar
la lengua que hablan
en tiempos donde el silencio
es el mejor tributo.
Toma tu ave
ponla a salvo.
Y vuelve con tus hermanos
mordedores de perlas
como tu alondra.
muéstrate entero.
Desata el festival
de tus escamas.
Vuelca tu cabellera
de siglos de algas.
Invoca al que hace
nuevas todas las cosas.
Lejano veedor de mentes
e historias
ponte de pie
sobre esta generación perversa.
Huye del anzuelo
del viñador envidioso
que en silencio
mira
y copia
aquello que no entiende
y luego borra.
De la sirena que sueña
en el dolor
esclava del pulsar
de sus vicios.
Del anciano que llora
la muerte del amor
y se oculta en cobardía.
De aquel que todo lo examina
y clasifica.
Qué sabe nadie
que no ha visto jamás
todo el desierto
en una gota de agua.
Qué saben estas nuevas vidas
del asombroso cenit
de lo que ya no existe.
Cómo podrían valorar
la lengua que hablan
en tiempos donde el silencio
es el mejor tributo.
Toma tu ave
ponla a salvo.
Y vuelve con tus hermanos
mordedores de perlas
como tu alondra.