Pyck05
Poeta adicto al portal
Café con leche,
tomabas en la tarde,
con unas pastas.
Era tu tiempo,
minutos de descanso
y de evasión.
Quizás, entonces,
parabas en tus sueños
y fantasías.
Yo te miraba,
sumido en el silencio,
con reverencia.
De vez en cuando,
tus ojos me buscaban
y sonreías.
Quizás, entonces,
veía en ti a la estrella,
del faro y puerto.
Tus finos dedos
llevaban la tacita
hasta los labios.
Y allí apuraban
la crema y el rescoldo
de aquel café.
Luego volvías
al mundo de la infancia
y de mis sueños.
¡Tiernos recuerdos
de madre y de utopías,
con un café!
Rafael Sánchez Ortega ©
29/09/20