José Salas
Poeta recién llegado
Parece que fuera ayer
cuando apenas era un niño,
con el afán de aprender
apartaba los temores
copiando de mis mayores
un gesto, tal vez un guiño.
Predomina la inocencia
en las mentes infantiles,
creyendo con imprudencia
sin poner en la balanza,
porque las almas pueriles
siempre pecan de confianza.
Pasada la adolescencia
aquel niño es un adulto,
los temores han cambiado,
los mayores le han frustrado
y la vieja referencia
no merece más indulto.
Por tóxicas relaciones
llenas de tribulaciones
se comienza desconfiando
y las buenas intenciones
sufren de mil decepciones
y se acaba escarmentando.
Con intereses patentes
se vive entre falsedades,
comprando las voluntades
de las almas inocentes,
porque de los indecentes
sólo se esperan maldades.
cuando apenas era un niño,
con el afán de aprender
apartaba los temores
copiando de mis mayores
un gesto, tal vez un guiño.
Predomina la inocencia
en las mentes infantiles,
creyendo con imprudencia
sin poner en la balanza,
porque las almas pueriles
siempre pecan de confianza.
Pasada la adolescencia
aquel niño es un adulto,
los temores han cambiado,
los mayores le han frustrado
y la vieja referencia
no merece más indulto.
Por tóxicas relaciones
llenas de tribulaciones
se comienza desconfiando
y las buenas intenciones
sufren de mil decepciones
y se acaba escarmentando.
Con intereses patentes
se vive entre falsedades,
comprando las voluntades
de las almas inocentes,
porque de los indecentes
sólo se esperan maldades.
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