“…Vago… e invito a vagar a mi alma.
Vago y me tumbo a mi antojo sobre la tierra
para ver cómo crece la hierba del estío…”
Walt Whitman:
"Canto a mí mismo"
Hay, entre las soledades,
la soledad del poeta,
que a sí misma se alimenta
del retiro anacoreta,
de los ríos, de los montes,
del mar y su azul pradera,
de la noche, que es el reino
del amor… ¡Oh, dulce espera!
del horizonte imposible
de alucinantes quimeras,
de un barquito de papel
que hacia su anhelo navega.
Y en ese papel mojado
se va muriendo un poema,
su tinta va desangrando
y va chorreando su pena,
hasta que no queda nada
de los versos del poeta…
¡Atadme, creo escuchar
mudos cantos de sirenas!
y un tornado de silencios,
¡cómo arrecia esta tormenta!
¡Oh, soledad, soledad,
mi única compañera!...
" Capitán, mi Capitán"
¡mirad, son “hojas de hierba”!
¡es la isla de mis sueños
que viste su primavera!
Mi barquito de papel
"no cruza el mar sino vuela."
Mis soledades rimadas
va dejando en sus estelas...
Aún me queda un verso libre
para prender otra hoguera.
¡Alguien me espera en la orilla!
Como extraños que se anhelan
ya sin límites sagrados
nos tumbamos en la hierba
y acompasamos el ritmo
al corazón de la tierra.
¡Oh, desnudas soledades
de florecientes esencias,
donde el verso se libera
del ropaje y la apariencia!
Mi querida soledad,
a los cipreses no temas,
porque de la misma muerte
brotarán hojas de hierba.
El poema esta inspirado en ese gran poeta Walt Whitman, 31 de mayo de 1819 – 26 de marzo de 1892)
Para mí, hace en su "Canto a mi mismo" todo un alarde de su naturaleza de Poeta; he tratado de acomodar algunos versos como... "Oh, Capitan, mi Capitán", (sin la Oh,) también a sus "Hojas de hierba"...que han sido toda una inspiración para mi.
Hay un verso, "no cruza el mar sino vuela", homenaje al gran poeta José de Espronceda (1808-1842). y en su famoso poema "Canción del pirata"
Bueno, yo pienso que el poeta se nutre de su soledad, diríase que la soledad le es necesaria para crear y necesita respirarla, exponerse a ella.