BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
En esa noche
caben pájaros perdidos
o sombras extenuantes
cuyos latidos crecen sin anillos
ni sortilegios esperanzados,
son meticulosos en sus portentosas
inaniciones, en sus problemáticas
regurgitadas, donde habitan los suaves
plumajes, de las lechuzas contaminadas.
Como en sus dulces secretos las chicas
fascinan por sus movimientos pendulares
en sus circuitos insensibles formulan
su agua de enunciación lenta.
El hambre simula un río olvidadizo
el hambre gesticula sus sombras de latidos olvidados
los cabellos enumeran sus refugios bajo soportales
la lluvia remite a un pasajero de trenes invadido
y el sueño admite la efemérides de las estatuas.
®
caben pájaros perdidos
o sombras extenuantes
cuyos latidos crecen sin anillos
ni sortilegios esperanzados,
son meticulosos en sus portentosas
inaniciones, en sus problemáticas
regurgitadas, donde habitan los suaves
plumajes, de las lechuzas contaminadas.
Como en sus dulces secretos las chicas
fascinan por sus movimientos pendulares
en sus circuitos insensibles formulan
su agua de enunciación lenta.
El hambre simula un río olvidadizo
el hambre gesticula sus sombras de latidos olvidados
los cabellos enumeran sus refugios bajo soportales
la lluvia remite a un pasajero de trenes invadido
y el sueño admite la efemérides de las estatuas.
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