Manuel Bast
Poeta que considera el portal su segunda casa
Cuando los lirios danzan la luna se enmudece
y apasionadamente se va entregando a ellos,
hasta sentir los rayos del sol cuando aparece
con luces armoniosas en mágicos destellos.
Gotitas de caricias dispuestas en rocío
ofrendan con ternura los calmos nubarrones
y en sus espejos de agua les va mostrando el río
sus verdes pies descalzos, sus blancos chaquetones.
Cuando los lirios danzan al compás de los vientos
le exhiben a la luna sus sacras vestiduras,
con pasos cadenciosos y tenues movimientos
liberan sus simientes de falsas ataduras.
Los lirios danzarines emboban a la luna,
amante de sus noches, su amor y su fortuna.
y apasionadamente se va entregando a ellos,
hasta sentir los rayos del sol cuando aparece
con luces armoniosas en mágicos destellos.
Gotitas de caricias dispuestas en rocío
ofrendan con ternura los calmos nubarrones
y en sus espejos de agua les va mostrando el río
sus verdes pies descalzos, sus blancos chaquetones.
Cuando los lirios danzan al compás de los vientos
le exhiben a la luna sus sacras vestiduras,
con pasos cadenciosos y tenues movimientos
liberan sus simientes de falsas ataduras.
Los lirios danzarines emboban a la luna,
amante de sus noches, su amor y su fortuna.
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