Abanico

errante xilos

Poeta recién llegado
Una guerra se libra
en el interior de un bosque,
las lenguas son lanzas, proyectiles,
piedras que caen inexorablemente,
caen, golpean, hieren, destruyen...

La batalla hace sangrar la tierra,
los gritos se insertan en la historia,
el dolor se hace parte de los minutos,
las horas hacen lo que el día no quiere ser...

La noche, ya no es, sino un llanto inconsolable...

Nos vamos todos sin la punta de la montaña,
nos vamos con las cabezas agachadas,
mostrando la nuca al cielo rojo,
negando el futuro,
escondiéndonos de la promesa,
pensando en que las monedas
pesan en los bolsillos ajenos,
y el suelo es cada vez más duro...

No hay crimen en desear la muerte,
pero el corazón igual late poco...

Como pocas son las corrientes benignas.

La niebla se tarda en disipar...
 
Este poema no tiene nada que ver con el leve abanico.
Sin embargo, sí encuentra su semejanza, con el efecto mariposa.
Cómo el vuelo de una mariposa china, se convierte en huracán, en Florida.
No obstante, el Gran Punto Cardinal es el Oeste.
Y con todo, al Levante encontramos el signo del dios vivo.
Al Sur, por su parte, vive el Grande y Bendito por siempre.
Y en el Norte, existe un pasadizo para el Sol, que vuelve a su comienzo.
Pero esta leyenda la describe Henoc, en su Libro del Juicio.
Lo escribió hace 6.000 años.
 
Este poema no tiene nada que ver con el leve abanico.
Sin embargo, sí encuentra su semejanza, con el efecto mariposa.
Cómo el vuelo de una mariposa china, se convierte en huracán, en Florida.
No obstante, el Gran Punto Cardinal es el Oeste.
Y con todo, al Levante encontramos el signo del dios vivo.
Al Sur, por su parte, vive el Grande y Bendito por siempre.
Y en el Norte, existe un pasadizo para el Sol, que vuelve a su comienzo.
Pero esta leyenda la describe Henoc, en su Libro del Juicio.
Lo escribió hace 6.000 años.


Gracias hermano por tu comentario, estoy interesado en la historia, sobre todo en una tan monstruosa como la protohumana
 
Hubo altercados en Oriente Medio.
Algunos hijos del cielo sedujeron a las hijas de los hombres.
Porque éstas eran hermosas y bonitas.
Entonces, el producto de la consumación del matrimonio...
Fueron gigantes de ocho metros de estatura.
O de seis. O de doce.


Y esos híbridos entre extraterrestre y humano, tan desproporcionados, además, abusaban de sus compañeros. Claro. Comían camellos, asnos, cocodrilos, jabalíes, ¡ De todo ! Y por lo visto, no respetaban la nobleza del fiero león, ni del toro, el águila o la gente. Comían gente. Y aquello era insoportable. Por ello, Noé construyó un arca, para navegar, ya que se avecinaba una gran tormenta. Y esa tormenta, por lo visto, diezmó a la población de aquel lugar.


En resumen: No quiera Dios que abusemos de nuestros socios, los humanos.
Ni siquiera de los visitantes extraterrestres.
Ni de negros, blancos, chinos, japoneses, judíos, gentiles, payos, gitanos, ricos o pobres.


Porque hemos de usar sin abusar.
Y ser un bastardo no es recomendable.
Un cabronazo...
Después de todo, ¡ Por sus obras los conoceréis ! Y hay obras verdaderamente espeluznantes.
 
Hubo altercados en Oriente Medio.
Algunos hijos del cielo sedujeron a las hijas de los hombres.
Porque éstas eran hermosas y bonitas.
Entonces, el producto de la consumación del matrimonio...
Fueron gigantes de ocho metros de estatura.
O de seis. O de doce.


Y esos híbridos entre extraterrestre y humano, tan desproporcionados, además, abusaban de sus compañeros. Claro. Comían camellos, asnos, cocodrilos, jabalíes, ¡ De todo ! Y por lo visto, no respetaban la nobleza del fiero león, ni del toro, el águila o la gente. Comían gente. Y aquello era insoportable. Por ello, Noé construyó un arca, para navegar, ya que se avecinaba una gran tormenta. Y esa tormenta, por lo visto, diezmó a la población de aquel lugar.


En resumen: No quiera Dios que abusemos de nuestros socios, los humanos.
Ni siquiera de los visitantes extraterrestres.
Ni de negros, blancos, chinos, japoneses, judíos, gentiles, payos, gitanos, ricos o pobres.


Porque hemos de usar sin abusar.
Y ser un bastardo no es recomendable.
Un cabronazo...
Después de todo, ¡ Por sus obras los conoceréis ! Y hay obras verdaderamente espeluznantes.


Es un buen tema de conversación, el ánimo de participar en la guerra es una costumbre algo añeja...
 
Una guerra se libra
en el interior de un bosque,
las lenguas son lanzas, proyectiles,
piedras que caen inexorablemente,
caen, golpean, hieren, destruyen...

La batalla hace sangrar la tierra,
los gritos se insertan en la historia,
el dolor se hace parte de los minutos,
las horas hacen lo que el día no quiere ser...

La noche, ya no es, sino un llanto inconsolable...

Nos vamos todos sin la punta de la montaña,
nos vamos con las cabezas agachadas,
mostrando la nuca al cielo rojo,
negando el futuro,
escondiéndonos de la promesa,
pensando en que las monedas
pesan en los bolsillos ajenos,
y el suelo es cada vez más duro...

No hay crimen en desear la muerte,
pero el corazón igual late poco...

Como pocas son las corrientes benignas.

La niebla se tarda en disipar...

Un escenario de la tristeza donde el corazón agita su dolor, me ha encantado esta belleza escrita. Un saludo cordial.
 

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