ricardo felipe
Poeta recién llegado
...Ya son las cinco y veinte y me tengo que ir,
no llegó a sonar el auricular y una vez más pasaré la noche triste,
una vez más sigo condenado a no dormir, a tan sólo pensarte,
creo que te he pensado en demasía
pero aún así...Te estoy pensando.
Mi corazón está declarado
en hermetismo,
mis penas han encontrado en tus fotos una manera de silenciar mi llanto, pues soy mi pena y mi consuelo,
ésa alma que vaga triste en la soledad de su cama.
Creo que son las dos de la madrugada,
no encontré café en mi repisa,
creo que ya estoy muriendo de prisa,
o esperando que llegue el día para contestar tu llamada.
...Salí temprano para contestar tu llamada, pero aún no la has hecho
y yo sé que la harás,
siento ansias,
tengo fe,
te amo.
Son las seis de la tarde y ya me voy de nuevo.
Un día más esperando.
Un día menos que me queda…
©ricardo_felipe
El último bardo
no llegó a sonar el auricular y una vez más pasaré la noche triste,
una vez más sigo condenado a no dormir, a tan sólo pensarte,
creo que te he pensado en demasía
pero aún así...Te estoy pensando.
Mi corazón está declarado
en hermetismo,
mis penas han encontrado en tus fotos una manera de silenciar mi llanto, pues soy mi pena y mi consuelo,
ésa alma que vaga triste en la soledad de su cama.
Creo que son las dos de la madrugada,
no encontré café en mi repisa,
creo que ya estoy muriendo de prisa,
o esperando que llegue el día para contestar tu llamada.
...Salí temprano para contestar tu llamada, pero aún no la has hecho
y yo sé que la harás,
siento ansias,
tengo fe,
te amo.
Son las seis de la tarde y ya me voy de nuevo.
Un día más esperando.
Un día menos que me queda…
©ricardo_felipe
El último bardo