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Voy y vengo desde el averno
a las calles ocultas de gente con vida.
No se que es lo que espero en una existencia
que hace tiempo me ha abortado como feto indeseado.
El asfalto me mira con arrogancia,
como si aun su bajeza
tuviera mas valor que mi propia alma.
No me percato de que soy gusano.
No caigo en la cuenta.
Llevo flores robadas de muselina en las manos,
para adornar mi tumba desierta en esta noche de vigilia.
Me volveré allí, al lugar de eternidad,
y escucharé los susurros de la fría tierra,
que me recuerda que solo soy polvo ausente,
insignificante y estéril.
Solo ceniza que como hoja seca no da fruto.
Por todos ignoradas, mas música son para el otoño del poeta que las pisa,
Melodía es para sus labios y única armonía para mi no vedada
él, es el único que visita mi sepultura,
y me declama un poema de primavera.
¡Mariposa de colores, quien corto con tanta rabia tus alas!
¡Quien ha dejado sin colores mis versos!
Fueron las aspas del tiempo,
quien en gusano me convirtieron
El amor no me dejo impune
y tuve que pagar la condena
Mas no te aflijas poeta,
he aprendido reptando en el camino,
a construir sueños de seda
Voy y vengo desde el averno
a las calles ocultas de gente con vida.
No se que es lo que espero en una existencia
que hace tiempo me ha abortado como feto indeseado.
El asfalto me mira con arrogancia,
como si aun su bajeza
tuviera mas valor que mi propia alma.
No me percato de que soy gusano.
No caigo en la cuenta.
Llevo flores robadas de muselina en las manos,
para adornar mi tumba desierta en esta noche de vigilia.
Me volveré allí, al lugar de eternidad,
y escucharé los susurros de la fría tierra,
que me recuerda que solo soy polvo ausente,
insignificante y estéril.
Solo ceniza que como hoja seca no da fruto.
Por todos ignoradas, mas música son para el otoño del poeta que las pisa,
Melodía es para sus labios y única armonía para mi no vedada
él, es el único que visita mi sepultura,
y me declama un poema de primavera.
¡Mariposa de colores, quien corto con tanta rabia tus alas!
¡Quien ha dejado sin colores mis versos!
Fueron las aspas del tiempo,
quien en gusano me convirtieron
El amor no me dejo impune
y tuve que pagar la condena
Mas no te aflijas poeta,
he aprendido reptando en el camino,
a construir sueños de seda
Voy y vengo desde el averno
a las calles ocultas de gente con vida.
No se que es lo que espero en una existencia
que hace tiempo me ha abortado como feto indeseado.
El asfalto me mira con arrogancia,
como si aun su bajeza
tuviera mas valor que mi propia alma.
No me percato de que soy gusano.
No caigo en la cuenta.
Llevo flores robadas de muselina en las manos,
para adornar mi tumba desierta en esta noche de vigilia.
Me volveré allí, al lugar de eternidad,
y escucharé los susurros de la fría tierra,
que me recuerda que solo soy polvo ausente,
insignificante y estéril.
Solo ceniza que como hoja seca no da fruto.
Por todos ignoradas, mas música son para el otoño del poeta que las pisa,
Melodía es para sus labios y única armonía para mi no vedada
él, es el único que visita mi sepultura,
y me declama un poema de primavera.
¡Mariposa de colores, quien corto con tanta rabia tus alas!
¡Quien ha dejado sin colores mis versos!
Fueron las aspas del tiempo,
quien en gusano me convirtieron
El amor no me dejo impune
y tuve que pagar la condena
Mas no te aflijas poeta,
he aprendido reptando en el camino,
a construir sueños de seda
Intentando aprovechar hasta los desechos, Maramin.
Como se dice por ahí, si la vida me da limones, me hago limonada.
Muchas gracias por pasarte por aquí.
Me encantan tus versos finales. Esa puerta abierta a la esperanza es un canto a forjar sueños, a no dejarse enterrar, pisotear y a no arrastrarse por la tierra.
Hermosos versos, Lirae, me gustan mucho. Un cordial saludo.
Voy y vengo desde el averno
a las calles ocultas de gente con vida.
No se que es lo que espero en una existencia
que hace tiempo me ha abortado como feto indeseado.
El asfalto me mira con arrogancia,
como si aun su bajeza
tuviera mas valor que mi propia alma.
No me percato de que soy gusano.
No caigo en la cuenta.
Llevo flores robadas de muselina en las manos,
para adornar mi tumba desierta en esta noche de vigilia.
Me volveré allí, al lugar de eternidad,
y escucharé los susurros de la fría tierra,
que me recuerda que solo soy polvo ausente,
insignificante y estéril.
Solo ceniza que como hoja seca no da fruto.
Por todos ignoradas, mas música son para el otoño del poeta que las pisa,
Melodía es para sus labios y única armonía para mi no vedada
él, es el único que visita mi sepultura,
y me declama un poema de primavera.
¡Mariposa de colores, quien corto con tanta rabia tus alas!
¡Quien ha dejado sin colores mis versos!
Fueron las aspas del tiempo,
quien en gusano me convirtieron
El amor no me dejo impune
y tuve que pagar la condena
Mas no te aflijas poeta,
he aprendido reptando en el camino,
a construir sueños de seda