Eduardo Cevallos de Labra
Poeta fiel al portal
Corazones con barniz de oro
Los diamantes del sol ya descendían
por aquella arboleda de jazmines
cuyos tonos hacían los jardines
más grandiosos y bellos que no habían.
Anhelando que cerdas vivirían
muy contentas en trajes y bombines
su casera también, ya los botines:
les calzó. Del asombro no salían
las personas; jolgorio y carcajadas
en la ciénaga, ¡todas celebraban
muy contentas, mojadas y enlodadas!
Quienes ruines han sido, nunca acaban
de aprender las bondades tan valuadas
de la vida… ¡creyendo no llegaban!
-----
Derechos reservados
México, mayo 31, 2021.
Los diamantes del sol ya descendían
por aquella arboleda de jazmines
cuyos tonos hacían los jardines
más grandiosos y bellos que no habían.
Anhelando que cerdas vivirían
muy contentas en trajes y bombines
su casera también, ya los botines:
les calzó. Del asombro no salían
las personas; jolgorio y carcajadas
en la ciénaga, ¡todas celebraban
muy contentas, mojadas y enlodadas!
Quienes ruines han sido, nunca acaban
de aprender las bondades tan valuadas
de la vida… ¡creyendo no llegaban!
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México, mayo 31, 2021.