Manuel Bast
Poeta que considera el portal su segunda casa
Cuando la sal se esfume
y nazca un vasto mar edulcorado,
el viento y tu perfume
habrán confabulado
contra ese amor de oleaje atormentado.
Las olas hechas miel
arrastrarán sus ninfas a la arena
y te dirán de él
que no vale la pena
soñar ser su mujer si eres sirena.
¡Que no refleje el cielo
ni las naves de ayer ni sus farolas!
Tu amor no es un pozuelo
de mustias caracolas,
es mar abierto de impetuosas olas.
y nazca un vasto mar edulcorado,
el viento y tu perfume
habrán confabulado
contra ese amor de oleaje atormentado.
Las olas hechas miel
arrastrarán sus ninfas a la arena
y te dirán de él
que no vale la pena
soñar ser su mujer si eres sirena.
¡Que no refleje el cielo
ni las naves de ayer ni sus farolas!
Tu amor no es un pozuelo
de mustias caracolas,
es mar abierto de impetuosas olas.
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