Miriam Camelo
Poeta recién llegado
Al pronunciar su nombre
se llena mi boca de arándanos maduros,
saltan de mi lengua
como morales sacudidas por el viento,
palabras que se dispersan
en la tierra fértil de mis manos,
sembradíos de nostalgias
en una página en blanco
y este amor que les llueve
silencios de su presencia,
agazapados en mi voz
y mutilados por el insomnio.
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