A un año de la dulzura

Ines Peiroti

Poeta recién llegado
Ha pasado un año
del incendio, del verano
en mis ojos, en tus labios.
Del cálido y sentido abrazo
al descolgarse el otoño
y deshojar nuestro amor.
Se lo fue llevando una brisa
en el ocaso de la ventana
de dos corazones a contraluz.
Esos que se arrimaron
al jardín, guardando el aroma
del alma en primavera.
No pudieron con el invierno,
con sus lágrimas de nieve.
Así se fue apagando el leño,
la viva llama, que mantenía el fuego
de la desconsiderada ilusión.
Pero tú y yo sabemos bien,
que yo estoy esperando lluvia,
o esa lloviznita de esperanza.
Todo podría limpiarse bastante,
con un vendaval de humidad,
y el perdón de algunas cenizas.
Pero tú sabes muy bien…
Quisiera recoger cada hoja
y aunque casi todo se vuela
como estuvo volando el silencio,
Yo todavía pregunto:


¿Debería cansarse el tiempo?

Debería reposar un poco,

dejar de andar y andar
con desesperada prisa.
Si se detuviera en la dulzura
de la palabra oportunidad.
Esa que persigo y no adivino,
esa que tienes escondida
hace poco más de un año.
Esa que tan solo tú sabes
y yo imagino en versos.
 
Última edición:
¡Ay! Amores de verano que se van agostando y no resisten el invierno, bien expuesto en tu sentido poema.

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Ha pasado un año
del incendio, del verano
en mis ojos, en tus labios.
Del cálido y sentido abrazo
al descolgarse el otoño
y deshojar nuestro amor.
Se lo fue llevando una brisa
en el ocaso de la ventana
de dos corazones a contraluz.
Esos que se arrimaron
al jardín, guardando el aroma
del alma en primavera.
No pudieron con el invierno,
con sus lágrimas de nieve.
Así se fue apagando el leño,
la viva llama, que mantenía el fuego
de la desconsiderada ilusión.
Pero tú y yo sabemos bien,
que yo estoy esperando lluvia,
o esa lloviznita de esperanza.
Todo podría limpiarse bastante,
con un vendaval de humidad,
y el perdón de algunas cenizas.
Pero tú sabes muy bien…
Quisiera recoger cada hoja
y aunque casi todo se vuela
como estuvo volando el silencio,
Yo todavía pregunto:


¿Debería cansarse el tiempo?

Debería reposar un poco,

dejar de andar y andar
con desesperada prisa.
Si se detuviera en la dulzura
de la palabra oportunidad.
Esa que persigo y no adivino,
esa que tienes escondida
hace poco más de un año.
Esa que tan solo tú sabes
y yo imagino en versos.

Es increíble como las estaciones influyen en los estados del corazón, tienen su propio calendario. Tu poema lo refleja en una armoniosa fusión de naturaleza y sentimientos.
Es un placer leerte.
Un abrazo y muy feliz sábado :)
 
Ha pasado un año
del incendio, del verano
en mis ojos, en tus labios.
Del cálido y sentido abrazo
al descolgarse el otoño
y deshojar nuestro amor.
Se lo fue llevando una brisa
en el ocaso de la ventana
de dos corazones a contraluz.
Esos que se arrimaron
al jardín, guardando el aroma
del alma en primavera.
No pudieron con el invierno,
con sus lágrimas de nieve.
Así se fue apagando el leño,
la viva llama, que mantenía el fuego
de la desconsiderada ilusión.
Pero tú y yo sabemos bien,
que yo estoy esperando lluvia,
o esa lloviznita de esperanza.
Todo podría limpiarse bastante,
con un vendaval de humidad,
y el perdón de algunas cenizas.
Pero tú sabes muy bien…
Quisiera recoger cada hoja
y aunque casi todo se vuela
como estuvo volando el silencio,
Yo todavía pregunto:


¿Debería cansarse el tiempo?

Debería reposar un poco,

dejar de andar y andar
con desesperada prisa.
Si se detuviera en la dulzura
de la palabra oportunidad.
Esa que persigo y no adivino,
esa que tienes escondida
hace poco más de un año.
Esa que tan solo tú sabes
y yo imagino en versos.
Las 4 estaciones puestas de manifiesto en este exquisito poema donde la espera se hace interminable y los anhelos vuelan y florecen en cada una de sus bellísimas imágenes. Fabuloso poema. Felicitaciones Inés por su maravillosa poesía, saludos Daniel
 
Muchas gracias por su lectura y hermoso comentario estimado Maramin. Es un placer para mi, compartir mis creaciones con poetas como usted. Le saludo con amable cariño.
Inés.
 
Muchas gracias querida Cecy. Siempre bonita tu presencia y bello comentario en mis versos. Que tengas también un lindo y bendecido sábado. Con amable cariño te saludo.
Inés.
 
Última edición:
Ha pasado un año
del incendio, del verano
en mis ojos, en tus labios.
Del cálido y sentido abrazo
al descolgarse el otoño
y deshojar nuestro amor.
Se lo fue llevando una brisa
en el ocaso de la ventana
de dos corazones a contraluz.
Esos que se arrimaron
al jardín, guardando el aroma
del alma en primavera.
No pudieron con el invierno,
con sus lágrimas de nieve.
Así se fue apagando el leño,
la viva llama, que mantenía el fuego
de la desconsiderada ilusión.
Pero tú y yo sabemos bien,
que yo estoy esperando lluvia,
o esa lloviznita de esperanza.
Todo podría limpiarse bastante,
con un vendaval de humidad,
y el perdón de algunas cenizas.
Pero tú sabes muy bien…
Quisiera recoger cada hoja
y aunque casi todo se vuela
como estuvo volando el silencio,
Yo todavía pregunto:


¿Debería cansarse el tiempo?

Debería reposar un poco,

dejar de andar y andar
con desesperada prisa.
Si se detuviera en la dulzura
de la palabra oportunidad.
Esa que persigo y no adivino,
esa que tienes escondida
hace poco más de un año.
Esa que tan solo tú sabes
y yo imagino en versos.
Hola, tienes lindas imágenes en tu poesía, me ha gustado la presentación bienvenida a esta casa de letras.

Un placer visitar tu rinconcito poético.

Un abrazo desde mi orilla marina.
 
Es un placer para mi recibir tu visita Daniel. Recibir tus cálidos y hermosos comentarios. Además de ser un magnifico poeta, tienes una gran empatía y mi sincero agradecimiento por dejar tus huellas en mis versos. Amablemente y con cariño mi saludo.
Inés.
 
Muchas gracias por tu grata presencia y bonito comentario estimada poetisa. Siempre ser{as bienvenida. Es un placer compartir con ustedes mis versos.
Amables saludos con cariño.
Inés.
 
Ha pasado un año
del incendio, del verano
en mis ojos, en tus labios.
Del cálido y sentido abrazo
al descolgarse el otoño
y deshojar nuestro amor.
Se lo fue llevando una brisa
en el ocaso de la ventana
de dos corazones a contraluz.
Esos que se arrimaron
al jardín, guardando el aroma
del alma en primavera.
No pudieron con el invierno,
con sus lágrimas de nieve.
Así se fue apagando el leño,
la viva llama, que mantenía el fuego
de la desconsiderada ilusión.
Pero tú y yo sabemos bien,
que yo estoy esperando lluvia,
o esa lloviznita de esperanza.
Todo podría limpiarse bastante,
con un vendaval de humidad,
y el perdón de algunas cenizas.
Pero tú sabes muy bien…
Quisiera recoger cada hoja
y aunque casi todo se vuela
como estuvo volando el silencio,
Yo todavía pregunto:


¿Debería cansarse el tiempo?

Debería reposar un poco,

dejar de andar y andar
con desesperada prisa.
Si se detuviera en la dulzura
de la palabra oportunidad.
Esa que persigo y no adivino,
esa que tienes escondida
hace poco más de un año.
Esa que tan solo tú sabes
y yo imagino en versos.
Logras capturar y desarrollar una idea por medio de símbolos y la analogía con el tiempo, en tu caso las estaciones. Un gusto leerte, saludos desde Colombia.
 
Muchas gracias Osiris por su visita y por su linda y amable devolución. Me complace y anima sentir que lo he logrado!... Un placer compartir con ustedes mis versos.
Con amable cariño le saluda.
Inés.
 

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