César Guevar
Poeta que considera el portal su segunda casa
Volveré a las calles
A las noches
fauces del ruido con maquillaje y billetes de a.
Y esta vez será en dólares manchados.
De vacío.
Todavía soy un hombre
Puedo morderle una nalga a la luna
Hacer que sienta.
No, no es la primera invitación que se me ignora.
Ni la serenata que.
El amor que se desprecia.
Duelen tus ojos
Arden tus caderas maduras y con otro.
Duele el pequeño afecto que se va. Duelen
Tus SMS
como arrancados apenas
(a duras penas)
Jode pensarte ajena.
Todavía, a fe mía,
soy un hombre.
Volveré a las luces
A la mirada alerta
A la venta de conversaciones
Volveré al mar.