Pedro Olvera
#ElPincheLirismo
Ganamos el sueño donde nos abrazamos
al mismo fantasma que nos está soñando.
Nos quedamos sin tiempo porque no lo perdimos,
lo derrochamos hasta aniquilarlo.
Perdimos los ojos donde desvestirnos,
pero ganamos la mirada que aún viaja por el espacio
hasta la esquina de las bicicletas
donde estamos siempre a punto de encontrarnos.
Ganamos el aire para multiplicar el aliento,
pero perdimos la tierra por relampaguear el cielo:
nos hicimos silencio sin quedarnos callados.
Perdimos el beso en el fondo de su quemadura
y los labios que cicatrizaron con la herida de fuera,
pero ganaste el camaleón de mi abrazo en tu cintura,
el disfraz de mi ausencia que con nada se borra,
pero gané tu nombre por donde aún te asomas,
te asomas y caes desde el borde de tu nombre tan alto,
tan dentro del adentro caes todavía,
que lates y te estoy latiendo a cada rato, amada mía.
al mismo fantasma que nos está soñando.
Nos quedamos sin tiempo porque no lo perdimos,
lo derrochamos hasta aniquilarlo.
Perdimos los ojos donde desvestirnos,
pero ganamos la mirada que aún viaja por el espacio
hasta la esquina de las bicicletas
donde estamos siempre a punto de encontrarnos.
Ganamos el aire para multiplicar el aliento,
pero perdimos la tierra por relampaguear el cielo:
nos hicimos silencio sin quedarnos callados.
Perdimos el beso en el fondo de su quemadura
y los labios que cicatrizaron con la herida de fuera,
pero ganaste el camaleón de mi abrazo en tu cintura,
el disfraz de mi ausencia que con nada se borra,
pero gané tu nombre por donde aún te asomas,
te asomas y caes desde el borde de tu nombre tan alto,
tan dentro del adentro caes todavía,
que lates y te estoy latiendo a cada rato, amada mía.
01 de julio de 2021
Última edición por un moderador: