Rafael Garcia
Poeta recién llegado
A nosotras, las acusadas con mentiras y estupideces,
Nos llaman malas mujeres o hasta brujas
Si no accedemos a malas voluntades
no nos quemaron antes en la hoguera
o aún nos queman ante en la sociedad
por ser, malas madres, intrigantes hermanas,
infieles esposas o prostitutas perversas,
los hombres siempre nos han amenazado con el fuego
los golpes, el abandono o el desprecio
por saber utilizar nuestra inteligencia,
por querer ser libres y rebeldes,
por querer ser parte importante de la historia humana,
por adquirir conocimientos que algunos remedos de hombres,
que se creen omnipotentes y omnisapientes consideran solo suyos,
por conocer per natura la atención maternal, la intuición de los escondido
e incluso la medicina natural, por conocer y manejar
en nuestro vientre la complejidad de la existencia
por no seguir la norma impuesta de la mirada
y deseos lascivos masculinos que quieren a su servicio la belleza y el placer egoísta.
Por leer, escribir y difundir la sabiduría femenina,
por atrevernos a ser maestras con nuestros propios sistemas y técnicas.
Por soñar con revoluciones
en donde se cristalice el ideal de nuestro género
el respeto al misterio de dar la vida y cuidarla
Nos queman por desafiar a falsos sabios y doctrinas fatuas
por resistirnos a ser violadas de cuerpo y mente,
porque los chantajes económicos, sentimentales o violentos
no funcionaron con nosotras, nunca nos pudieron comprar.
Nos queman y quitan la vida para desanimar a otras mujeres
con nuestro holocausto, buscar y lograr lo que queremos y logramos.
Porque resistimos al sistema machista
y lo ponemos en peligro de seguirse reproduciendo
Nos exterminan por amar demasiado
y aún entre nosotras, ya muertas o desaparecidas,
la vida eterna y verdadera,
florecerá en otras,
aunque traten de oponerse
porque somos con orgullo mujeres cariñosas
pero insumisas si hace falta
sin nosotras la humanidad desaparecería
Pues venimos de la vida y somos ella.
Nos llaman malas mujeres o hasta brujas
Si no accedemos a malas voluntades
no nos quemaron antes en la hoguera
o aún nos queman ante en la sociedad
por ser, malas madres, intrigantes hermanas,
infieles esposas o prostitutas perversas,
los hombres siempre nos han amenazado con el fuego
los golpes, el abandono o el desprecio
por saber utilizar nuestra inteligencia,
por querer ser libres y rebeldes,
por querer ser parte importante de la historia humana,
por adquirir conocimientos que algunos remedos de hombres,
que se creen omnipotentes y omnisapientes consideran solo suyos,
por conocer per natura la atención maternal, la intuición de los escondido
e incluso la medicina natural, por conocer y manejar
en nuestro vientre la complejidad de la existencia
por no seguir la norma impuesta de la mirada
y deseos lascivos masculinos que quieren a su servicio la belleza y el placer egoísta.
Por leer, escribir y difundir la sabiduría femenina,
por atrevernos a ser maestras con nuestros propios sistemas y técnicas.
Por soñar con revoluciones
en donde se cristalice el ideal de nuestro género
el respeto al misterio de dar la vida y cuidarla
Nos queman por desafiar a falsos sabios y doctrinas fatuas
por resistirnos a ser violadas de cuerpo y mente,
porque los chantajes económicos, sentimentales o violentos
no funcionaron con nosotras, nunca nos pudieron comprar.
Nos queman y quitan la vida para desanimar a otras mujeres
con nuestro holocausto, buscar y lograr lo que queremos y logramos.
Porque resistimos al sistema machista
y lo ponemos en peligro de seguirse reproduciendo
Nos exterminan por amar demasiado
y aún entre nosotras, ya muertas o desaparecidas,
la vida eterna y verdadera,
florecerá en otras,
aunque traten de oponerse
porque somos con orgullo mujeres cariñosas
pero insumisas si hace falta
sin nosotras la humanidad desaparecería
Pues venimos de la vida y somos ella.