Ricky84
Poeta recién llegado
Es una lástima que no estés conmigo cuando miro el reloj y son las seis.
–Mario Benedetti–
Duele pensarte,
cuando cae la tarde y los pájaros me vuelan
desesperanzado hacia el sur de la calle,
mientras mis pasos doblan la esquina
donde las palabras que escribo
nunca volverán a juntarnos.
Duele pensarte,
cuando llueve y pido un café,
y empiezo a soplar y sorber tu nombre,
sin que el frío se me vaya de los huesos
que desconsolados tiritan,
revolviéndoseme en el alma
un para siempre siempre adiós.
Duele pensarte,
cuando en medio del temporal
voy abriéndome camino entre la gente,
buscando la avenida y un autobús
que me lleve a casa, a mi cuarto,
donde la ventana aún da a la tuya…
Entonces me asomo y veo que estás, aunque no estés;
que somos, aunque ya no seamos;
que seguiremos siendo
en el pensamiento y los recuerdos,
aunque duela,
¡y vaya que duele!
cuando cae la tarde y los pájaros me vuelan
desesperanzado hacia el sur de la calle,
mientras mis pasos doblan la esquina
donde las palabras que escribo
nunca volverán a juntarnos.
Duele pensarte,
cuando llueve y pido un café,
y empiezo a soplar y sorber tu nombre,
sin que el frío se me vaya de los huesos
que desconsolados tiritan,
revolviéndoseme en el alma
un para siempre siempre adiós.
Duele pensarte,
cuando en medio del temporal
voy abriéndome camino entre la gente,
buscando la avenida y un autobús
que me lleve a casa, a mi cuarto,
donde la ventana aún da a la tuya…
Entonces me asomo y veo que estás, aunque no estés;
que somos, aunque ya no seamos;
que seguiremos siendo
en el pensamiento y los recuerdos,
aunque duela,
¡y vaya que duele!
Última edición: