Sergio D'Baires
Exp..
.. Cabildo.
Camino lento firme
-¿Qué le regalaré a mi princecita de treinta y siete?,
Miro sin entender los escaparates
rompecabezas de suavidades que yo casi no entiendo
-Señor, señor- una niñita descalza me aprisiona con sus ojos tristes
-Una monedita por favor..
Saco del bolsillo unas monedas con la palma hacia arriba.
Curtida, grande, las monedas tapando los ríos de los años
la miro, avergonzado por su pobreza.
Su manita sucia se pierde en mi palma.
La caricia suave de su tristeza llenando mi mano en vez de vaciarla,
se lleva mis monedas y me deja su luz,
pongo más monedas en mis manos,
y niños descalzos, como palomas me las llenan con las suyas,
pochoclos de esperanza
en mis manos viejas de incredulidad.
los besos de las manitos,
tan baratos...
¿Sigo mi camino?..
no quiero empañar mi mirada
los hombres no lloran
aunque quieran...
Camino lento firme
-¿Qué le regalaré a mi princecita de treinta y siete?,
Miro sin entender los escaparates
rompecabezas de suavidades que yo casi no entiendo
-Señor, señor- una niñita descalza me aprisiona con sus ojos tristes
-Una monedita por favor..
Saco del bolsillo unas monedas con la palma hacia arriba.
Curtida, grande, las monedas tapando los ríos de los años
la miro, avergonzado por su pobreza.
Su manita sucia se pierde en mi palma.
La caricia suave de su tristeza llenando mi mano en vez de vaciarla,
se lleva mis monedas y me deja su luz,
pongo más monedas en mis manos,
y niños descalzos, como palomas me las llenan con las suyas,
pochoclos de esperanza
en mis manos viejas de incredulidad.
los besos de las manitos,
tan baratos...
¿Sigo mi camino?..
no quiero empañar mi mirada
los hombres no lloran
aunque quieran...