Teo Moran
Poeta fiel al portal
Llevo grabado aquellos días en el corazón…
Partes inseparables que agonizan en la tarde
al ritmo de unos pasos raudos bajo la lluvia.
Pero hoy te siento, noto tu sombra avanzar
abriéndose paso tras cada pulso y latido,
fabricar melodías bellas entre los escombros
y sobre los trigales unas dulces ofrendas de amor.
Te oigo hablar desalentada de aquello que rige el alma
para después dejar caer la ilusión de tus manos
en la mansedumbre de una vida rutinaria.
Nada nos prometimos, ni siquiera un beso,
pero amarte en el ostracismo del silencio,
en la decadencia de unas notas singulares
que sin ningún significado se adueñan de la vida,
hizo que diera rienda al incombustible recuerdo
allí donde un día tú y yo fuimos nosotros…
Porque amarte creó dentro de mí una nueva luz,
planetas nuevos bajo un resplandeciente sol
en el cual el amor fue forjado por nuestros besos,
la piel fue pintada por las letras de los dedos,
la mirada se fundió en el iris de nuestra mortalidad,
porque amarte quebró la sombra del cauce del río
allí por donde un día navegué en soledad
y bajo sus lenguas cristalinas anhelé a tu alma,
mas aún sigo siendo capaz de dibujar tu sonrisa
con las letras febriles y sangrantes del corazón,
porque hoy sigo dando forma a aquellos lejanos días
donde dejamos de ser tú y yo para ser nosotros.