danie
solo un pensamiento...
Me llamo Anabel; pero todos me apodaron “galápagos”
aunque no sepa nadar y me ponga histérica
la gente lenta como una tortuga.
Me importa tres carajos
que me quieran o no; pero al igual que “la isla”
me contenta estar a mil kilómetros lejos
de tu particular esperma.
Muchos hablan sin conocerme; pero en privado
soy un menú extravagante de
fértil tierra, brisa cálida soplando por los cuatro puntos cardinales
y un carácter primitivo como el de la soledad de la tosca
“no confundan; por nada del mundo es paz interior”.
Sí, soy un poco compleja y me habitan
seres que nadie ha descubierto y ni yo conozco,
también, están las anémonas con sus besos que dejan sarpullido,
todos los reptiles “aunque, en mi caso, estos sean de sangre nocturna y muy caliente”
y un par de lobos marinos que se echan a morir en la playa.
Siempre se lo cuento a mi terapeuta y
él me dice que es bueno que tenga diversas personalidades
para no ser fácil de colonizar.
En fin; como dije al principio:
me llamo Anabel; pero todos me apodaron “galápagos”
y es porque
me vieron, una noche, al lado tuyo;
y tú
al igual que el viento sobre la isla
sólo vienes para azotarme.
...
31 de enero del 2018 (o por ahí)
pd: esta prosa entrecortada
la tenía en otro foro y no sé porque carajo cuando bien va en el realismo.
aunque no sepa nadar y me ponga histérica
la gente lenta como una tortuga.
Me importa tres carajos
que me quieran o no; pero al igual que “la isla”
me contenta estar a mil kilómetros lejos
de tu particular esperma.
Muchos hablan sin conocerme; pero en privado
soy un menú extravagante de
fértil tierra, brisa cálida soplando por los cuatro puntos cardinales
y un carácter primitivo como el de la soledad de la tosca
“no confundan; por nada del mundo es paz interior”.
Sí, soy un poco compleja y me habitan
seres que nadie ha descubierto y ni yo conozco,
también, están las anémonas con sus besos que dejan sarpullido,
todos los reptiles “aunque, en mi caso, estos sean de sangre nocturna y muy caliente”
y un par de lobos marinos que se echan a morir en la playa.
Siempre se lo cuento a mi terapeuta y
él me dice que es bueno que tenga diversas personalidades
para no ser fácil de colonizar.
En fin; como dije al principio:
me llamo Anabel; pero todos me apodaron “galápagos”
y es porque
me vieron, una noche, al lado tuyo;
y tú
al igual que el viento sobre la isla
sólo vienes para azotarme.
...
31 de enero del 2018 (o por ahí)
pd: esta prosa entrecortada
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