MarcosR
Poeta que considera el portal su segunda casa
Las veredas no pudieron
sostenernos más tiempo.
En un istmo se descoció la tinta,
y todo era horizonte
para vernos sin plástico
sobre toda la tierra.
Sembrando Libertad.
Ejerciendo conciencia.
Descubriendo raíces.
Sin vanaglorias que talen los tobillos,
derrumbándonos
sobre nuestra “grandeza”,
y así poder mirarnos sin aborrecernos.
Es cierto,
las vidrieras no pueden
convencernos del tiempo,
de las cuotas del alma,
para aprehendernos
de cualquier mamarracho
que se nos anuda.
La duda
que nos abre los ojos
y nos cuida la espalda.
Porque vimos el viento
sin ojos y sin alas,
aguardándonos.
Ya sin recibimientos
que desmientan el aire
que nos sincretiza.
Porque
¿cuál es la piel del desencuentro?
Si juego con tu pelo
y respiro tu beso
sin tocarte los labios.
Salimos al encuentro
de los versos que esperan.
Las musas nos convocan
y es urgente el mensaje.
Los pasos conmovidos
no miran lo que dejan.
Es un grito de guerra
concebido en estrellas.
Asalto de vanguardia.
Liberando la tierra.
sostenernos más tiempo.
En un istmo se descoció la tinta,
y todo era horizonte
para vernos sin plástico
sobre toda la tierra.
Sembrando Libertad.
Ejerciendo conciencia.
Descubriendo raíces.
Sin vanaglorias que talen los tobillos,
derrumbándonos
sobre nuestra “grandeza”,
y así poder mirarnos sin aborrecernos.
Es cierto,
las vidrieras no pueden
convencernos del tiempo,
de las cuotas del alma,
para aprehendernos
de cualquier mamarracho
que se nos anuda.
La duda
que nos abre los ojos
y nos cuida la espalda.
Porque vimos el viento
sin ojos y sin alas,
aguardándonos.
Ya sin recibimientos
que desmientan el aire
que nos sincretiza.
Porque
¿cuál es la piel del desencuentro?
Si juego con tu pelo
y respiro tu beso
sin tocarte los labios.
Salimos al encuentro
de los versos que esperan.
Las musas nos convocan
y es urgente el mensaje.
Los pasos conmovidos
no miran lo que dejan.
Es un grito de guerra
concebido en estrellas.
Asalto de vanguardia.
Liberando la tierra.