Acopio la belleza
de ciénaga y pantano.
El atardecer de espanto es uno
de mi condimentos más caros.
Trabajo en la digestión de los elementos
como cualquier empleado.
Puedo enseñarte el humor y la alegría
en la faceta de una piedra
o el aire sólido de las mariposas.
Mañana
antes de la noche
un último conjuro.
Ni esta vanidad de un verso
que perdure.
Azúcar y sal me aburre.
de ciénaga y pantano.
El atardecer de espanto es uno
de mi condimentos más caros.
Trabajo en la digestión de los elementos
como cualquier empleado.
Puedo enseñarte el humor y la alegría
en la faceta de una piedra
o el aire sólido de las mariposas.
Mañana
antes de la noche
un último conjuro.
Ni esta vanidad de un verso
que perdure.
Azúcar y sal me aburre.