Luciana Rubio
Poeta veterano en el portal
Oigo el chelo y estás conmigo, Aurora,
ave de vuelo raudo, supersónico.
Acaricias mi alma y se estremece
en las ondas oblongas que hace el cisne.
Tus ojos me deslumbran con su luz,
tu mirada me incendia, entonces ardo,
ardo en ansia de verte y abrazarte
de oír tu corazón cantar sus voces,
de sentirte caliente, palpitando
sorbiéndote la vida a bocanadas
llenándote de música, de historia.
Y quedo hecha un guiñapo, sollozante,
la tristeza en los ojos derramada
crujiéndome tu muerte como escarcha.