Una foto dejé junto al mar,
para saberme a salvo.
Si todo es tan estrecho
en este tiempo
de cristales rotos,
que no vemos como las olas
se comen el recuerdo.
Recuerdo que pasó
ilusión-agonía.
La cruel verdad aturde mis oídos:
Todo es prescindible.
Todo deja de ser en algún punto.
La fragilidad
nos deja huérfanos
de certidumbres.
Hoy todo es melancolía
y pensar que ayer
era luz de amor que nos unía,
que latía
un corazón de papel
con nuestros pulsos.
Abandonados de toda lágrima,
esa alegría.
Llamarada quizás,
hoy solo son cenizas
los ecos de esa antigua canción
que nunca pudimos entonar.
Es cierto,
yo siempre estuve solo,
aunque quise creer,
por Dios que quise!
Todo es melancolía.
Frente al mar estoy,
en lo alto,
tan solo como siempre.
Y hay un eco a lo lejos
que pretende buscarme…
para saberme a salvo.
Si todo es tan estrecho
en este tiempo
de cristales rotos,
que no vemos como las olas
se comen el recuerdo.
Recuerdo que pasó
ilusión-agonía.
La cruel verdad aturde mis oídos:
Todo es prescindible.
Todo deja de ser en algún punto.
La fragilidad
nos deja huérfanos
de certidumbres.
Hoy todo es melancolía
y pensar que ayer
era luz de amor que nos unía,
que latía
un corazón de papel
con nuestros pulsos.
Abandonados de toda lágrima,
esa alegría.
Llamarada quizás,
hoy solo son cenizas
los ecos de esa antigua canción
que nunca pudimos entonar.
Es cierto,
yo siempre estuve solo,
aunque quise creer,
por Dios que quise!
Todo es melancolía.
Frente al mar estoy,
en lo alto,
tan solo como siempre.
Y hay un eco a lo lejos
que pretende buscarme…