Agonizan los mapas.
No pudieron oxidarte las sales del tiempo.
Barca de papel. Puerto de papel.
La furia del viento.
Las cenizas del fuego.
Barca y puerto. Muertos.
Así es como defino a la distancia.
Reverdecen las aguas
como lienzos vagabundos,
y las nubes de fuego
que no rompen en lágrimas,
esperando que el francés de tu risa,
cuaje y corte
las amapolas celestiales.
Pero llega la noche
(ese racimo constelado)
y de pie te espero
firme y melancólico
como un faro.
¡Si estuvieras aquí!
Princesa de mis noches.
Reina del mar.
Canción del mar.
Tan sublime como humilde.
Tan inquebrantable y buena.
Sólo guardas pasado,
niña frágil, errante, triste.
Solía morirme dichoso
en el verano de tu risa.
Sólo pasado guardas.
Como el océano a sus orillas
regala maderas muertas.
¡Ay caminante de mis penas!
Flor, luna, canción.
¡Ay! Sólo pasado.
No pudieron oxidarte las sales del tiempo.
Barca de papel. Puerto de papel.
La furia del viento.
Las cenizas del fuego.
Barca y puerto. Muertos.
Así es como defino a la distancia.
Reverdecen las aguas
como lienzos vagabundos,
y las nubes de fuego
que no rompen en lágrimas,
esperando que el francés de tu risa,
cuaje y corte
las amapolas celestiales.
Pero llega la noche
(ese racimo constelado)
y de pie te espero
firme y melancólico
como un faro.
¡Si estuvieras aquí!
Princesa de mis noches.
Reina del mar.
Canción del mar.
Tan sublime como humilde.
Tan inquebrantable y buena.
Sólo guardas pasado,
niña frágil, errante, triste.
Solía morirme dichoso
en el verano de tu risa.
Sólo pasado guardas.
Como el océano a sus orillas
regala maderas muertas.
¡Ay caminante de mis penas!
Flor, luna, canción.
¡Ay! Sólo pasado.
Este poema es una creación compartida a un sólo lápiz
de Riolita y MarcosR
de Riolita y MarcosR
Última edición: