BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Yo sí soy sensitivo.
No la piedra, no el árbol.
Sensitivo. La muerte,
se parece a la corteza
de esos chopos estériles.
La muerte siempre está
viva, en nuestra vida.
Cada inspiración expiración
es la misma de ayer, la misma
de mañana, y la misma de hoy.
Llevo piedras y juncales, trozos
de río, fango, en mis pies y en mis
dedos: en mi carácter.
Llevo ya demasiadas respiraciones,
ocupándose de mis pulmones.
Ermitaños se han vuelto,
de tan extraños a ellas, en cambio.
©
No la piedra, no el árbol.
Sensitivo. La muerte,
se parece a la corteza
de esos chopos estériles.
La muerte siempre está
viva, en nuestra vida.
Cada inspiración expiración
es la misma de ayer, la misma
de mañana, y la misma de hoy.
Llevo piedras y juncales, trozos
de río, fango, en mis pies y en mis
dedos: en mi carácter.
Llevo ya demasiadas respiraciones,
ocupándose de mis pulmones.
Ermitaños se han vuelto,
de tan extraños a ellas, en cambio.
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