Marisol_
Poeta adicto al portal
Vuelvo a secar el llanto y me encamino
hacia el acantilado que me espera
es tétrico el dolor que desespera
y arranca de la piel lo cristalino.
Divaga el corazón sin un destino
pues aquella ilusión hoy es quimera,
una dolencia atroz que delibera
y deja un socavón, un remolino.
Ausente estoy de mí que la tristeza
me puede sacudir y no me importa,
ignota es la verdad que no bosteza
pues una vida así, se hace más corta.
La lluvia que se fue pronto regresa,
y en esta soledad nada conforta.
Poema XVIII
21/01/2022