David Bernal
Poeta recién llegado
Revolviéndose como ala de un velero
Surcando obstinada oceanos tempestivos
Saltando ente esas olas y la espuma
Lamiéndole la quilla y sus percebes
El viento de poniente a retaguardia
Enfrente el horizonte misterioso
Silbándole los cabos y las garfias
Recuerda al hombre el curso mismo de su vida
Su nombre y apellido por su sangre
Sus deudas mal pagadas a la espalda
El timbre de la voz de sus amadas
Las cimas en su piel de sus heridas
Afrentas que quisieran darle muerte
Desgarros en el alma mal cosidos
Mirándose al espejo ensimismado
Atento a cada gesto de sus iris
Preguntas en el canto de sirenas
Sus risas borboteando los guijarros
Armadura oxidada
La espada con mellas
Escapan volando
Las joyas mas bellas
Que está en su mirada
Que está en las estrellas
Olas hercúleas batiendo las rocas
Aves picando de arenques y anchoas
Fragatas robandole en vuelo su almuerzo
Inspiran el alma de iliadas y cuentos
De galeones, sirenas, piratas y cuevas
Estocando en cubierta refulgen destellos
Cañones bien de pólvora cargados
Rugiendo entre el atronador estruendo
El clamor de los soldados y piratas
El color se sus escudos y banderas
Que es la vida del hombre una batalla
En el negro mar, la noche negra
El reflejo de las llamas en el agua
El reflejo de cada una de sus penas
Surcando obstinada oceanos tempestivos
Saltando ente esas olas y la espuma
Lamiéndole la quilla y sus percebes
El viento de poniente a retaguardia
Enfrente el horizonte misterioso
Silbándole los cabos y las garfias
Recuerda al hombre el curso mismo de su vida
Su nombre y apellido por su sangre
Sus deudas mal pagadas a la espalda
El timbre de la voz de sus amadas
Las cimas en su piel de sus heridas
Afrentas que quisieran darle muerte
Desgarros en el alma mal cosidos
Mirándose al espejo ensimismado
Atento a cada gesto de sus iris
Preguntas en el canto de sirenas
Sus risas borboteando los guijarros
Armadura oxidada
La espada con mellas
Escapan volando
Las joyas mas bellas
Que está en su mirada
Que está en las estrellas
Olas hercúleas batiendo las rocas
Aves picando de arenques y anchoas
Fragatas robandole en vuelo su almuerzo
Inspiran el alma de iliadas y cuentos
De galeones, sirenas, piratas y cuevas
Estocando en cubierta refulgen destellos
Cañones bien de pólvora cargados
Rugiendo entre el atronador estruendo
El clamor de los soldados y piratas
El color se sus escudos y banderas
Que es la vida del hombre una batalla
En el negro mar, la noche negra
El reflejo de las llamas en el agua
El reflejo de cada una de sus penas
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