La Sexorcisto
Lluna V. L.
Dejen al pobre Jesucristo,
no se empeñen en darle
heroína para que se chute.
No lo cuelguen al revés
ni lo tachen con grafitis de colores,
ya sé que su padre me creo
a partir de una costilla
y luego tapó el agujero con una bandeja
de carne del Mercadona,
pero no me lo coloquen en semáforos
vendiendo pañuelos cuando la circulación
se detiene en rojo,
déjenlo con su melena bien cortada
y su túnica blanca impecable,
¡así está muy guapo!
No hablen de él como si fuera un indigente
ni lo transformen en un karateka,
no le pongan cuernos en la cabeza
no lo satanicen en vídeos de YouTube
ni se burlen de él en Tik Tok.
¡Déjenlo tranquilo!
Con su corona de espinas y la cruz a cuestas
chorreando sangre,
y cuando llegue Semana Santa esperen milagros.
no se empeñen en darle
heroína para que se chute.
No lo cuelguen al revés
ni lo tachen con grafitis de colores,
ya sé que su padre me creo
a partir de una costilla
y luego tapó el agujero con una bandeja
de carne del Mercadona,
pero no me lo coloquen en semáforos
vendiendo pañuelos cuando la circulación
se detiene en rojo,
déjenlo con su melena bien cortada
y su túnica blanca impecable,
¡así está muy guapo!
No hablen de él como si fuera un indigente
ni lo transformen en un karateka,
no le pongan cuernos en la cabeza
no lo satanicen en vídeos de YouTube
ni se burlen de él en Tik Tok.
¡Déjenlo tranquilo!
Con su corona de espinas y la cruz a cuestas
chorreando sangre,
y cuando llegue Semana Santa esperen milagros.